¿Tu bebé no gana peso como esperabas?
¿Sientes dolor en cada toma y te preguntas cuánto más podrás sostenerlo?
¿Dudas si tu leche es suficiente?
¿Has tenido mastitis, obstrucciones o perlas de leche que vuelven una y otra vez?
Son situaciones frecuentes.
Y cuando se viven en soledad pueden hacerse muy pesadas.
La lactancia no debería doler.
No debería llenarte de dudas constantes.
No debería convertirse en una lucha diaria.
A veces solo hace falta que alguien te acompañe con experiencia y calma.
Estoy a tu lado
Acompaño lactancias desde hace más de 20 años como comadrona.
He visto procesos muy distintos:
lactancias que empiezan con dificultad y se transforman,
madres que dudaban y hoy disfrutan,
momentos de bloqueo que, con el acompañamiento adecuado, encuentran salida.
Cuando algo no encaja, lo miramos juntas.
Sin prisas.
En tu casa, en vuestro entorno real.
Observo una toma completa.
Valoro postura, agarre, dinámica del pecho, ganancia de peso si es necesario.
Revisamos tu historia y lo que está ocurriendo ahora.
Y desde ahí ajustamos.
No se trata solo de “colocar mejor”.
Se trata de entender qué está pasando en vuestro binomio madre-bebé.
.