Terapia Neural para cesáreas y episiotomías
¿Te duele la cicatriz de la cesárea?
¿Te cuesta moverte con normalidad y eso interfiere incluso al cuidar de tu bebé?
¿Te duele la cicatriz de la episiotomía?
¿Han pasado meses —o incluso años— y el dolor dificulta las relaciones sexuales?
A veces la herida se cierra por fuera… pero el cuerpo sigue avisando.
Puede ser un dolor claro y limitante.
O puede ser más sutil: tirantez, sensación de dureza, adormecimiento o una incomodidad persistente en la intimidad.
Que sea frecuente no significa que tengas que convivir con ello.
Una cicatriz no es solo la marca que se ve por fuera.
Por dentro puede quedar tejido sensible o irritado y seguir generando dolor o tensión.
Si una cicatriz molesta, merece ser valorada.
Sea reciente o de hace años.
¿Por qué una cicatriz puede seguir dando síntomas?
En una cesárea o una episiotomía se atraviesan varias capas de tejido y terminaciones nerviosas.
En algunos casos, esa zona queda en tensión y puede influir en:
• La movilidad y la postura
• El abdomen y la pelvis (sensación corporal)
• El suelo pélvico
• La comodidad en las relaciones
No siempre se habla de ello, pero muchas mujeres lo experimentan.
¿Qué puede aportar la Terapia Neural?
La terapia neural utiliza microinfiltraciones con procaína en puntos específicos de la cicatriz.
El objetivo es ayudar a esa zona a salir del estado de irritación o tensión mantenida, para que el tejido recupere equilibrio.
En muchas mujeres se observa una mejora clara del dolor y la movilidad desde las primeras sesiones.
En otras, el proceso es más progresivo.
Siempre realizo una valoración individual para decidir el momento y la forma adecuada de intervención.
Mi mirada como comadrona
Acompaño a mujeres en embarazo y posparto desde hace años.
He visto cómo cicatrices recientes y cicatrices antiguas podían seguir interfiriendo en el bienestar físico y en la vivencia íntima.
Por eso integré la Terapia Neural en mi práctica tras formarme en Sant Joan de Déu: para ofrecer una herramienta rigurosa cuando el cuerpo necesita apoyo.
Si tu cicatriz sigue molestando, merece ser valorada.
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